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Al estar en una relación sentimental no siempre las cosas son de color de rosa.  Por eso debes conocer este término: el gaslighting, y la manera más fácil de definirlo es que se trata de una forma de manipulación en la que una persona te hace dudar de tu cordura y salud mental, con el objetivo de debilitarte y hacerte alguien sumiso o independiente.

El término viene de la obra de teatro “Gas Light” de 1938, en la que un marido intenta convencer a su esposa y a otros de que está loca, ¿cómo? Cuando atenúa las luces de gas, insiste en que ella se lo está imaginando. 

QUIÉN LO HACE

Es un arma que usan las personas con algún rasgo de personalidad que los mueve a la manipulación y a querer controlar a los demás. En esta lista entran los que tienen rasgos narcisistas, antisociales y personas muy autoritarias. Otros lo usan porque lo aprendieron desde chiquitos, por ejemplo, cuando uno de sus padres lo utilizaba para inventarle cosas malas del otro y así alejarlo de él o tenerlo de su lado. Si se vive en una familia manipuladora, el niño o ni ña aprende que esa conducta le da ventaja sobre los demás y empieza a practicarla con quien puede.

¿LO PUEDEN HACER SIN DARSE CUENTA?

Es posible, pero en ese caso más bien se hace de forma asilada; el problema es cuando lo hacen consciente, ven que “les funciona” y entonces lo empiezan a practicar. Aún así, para hacerlo ya de forma deliberada y constante, se necesita ener una personalidad un tanto retorcida.

CÓMO LE HACEN

Su principal arma es la mentira y la distorsión de la verdad con el propósito de confundirte. La idea es que tú pienses que no puedes conseguir a alguien mejor, que es un milagro que esta persona esté contigo y deberías estar agradecido.

ESTO LO LOGRAN ASÍ: 

1. Te dice que te dijo algo que nunca te dijo o al revés.
Y como solo teniendo una grabación tendrás evidencia, no hay pruebas. Y aún así, el manipulador siempre te puede decir que no estás entendiendo lo que realmente quiso decir, que está muy claro y que lo que pasa es que la cabeza no te da para más.

2. Te dice que otros te quieren manipular.
Justo lo que esa persona hace contigo, pero esto lo hace con el fin de hacerte desconfiar de otros y que confíes más en él y solo en él ( o ella).

3. Te señala supuestos defectos de tu personalidad y hasta de tu aspecto.
Por ejemplo, si le dices algo a tus hijos que él no aprueba, te dirá que justo por ser “así” no se puede “nada” contigo. Si eres alguien firme, te dirá que eres autoritario; si eres alguien flexible, te dirá que eres débil. Si haces algún ajuste, es que ahora ya no tienes carácter.

4. Te inventa cosas.
A pesar de que estás siempre en la casa o trabajando y el otro es el que desaparece, te acusa de que andas con otros, de decirle mentiras y hasta de intentar manipularlo.

5. A veces te deja “ganar”.
De haberte puesto del lado de los “locos”, de pronto un día te dice que tienes muy buenas ideas. Es obvio que tiene que dejarte “ganar” algunas veces para que no sospeches, pero serán pocas e insignificantes.

6. Es persistente.
Como hacerte gaslighting es parte de su personalidad, no tiene mucha dificultad en seguirlo haciendo día a día. Es paciente, porque sabe que finalmente vas a acabar por dudar de tu propia salud mental.

7. Pero no se te ocurra querer dejarlo.
Si amenazas con irte te va a llorar, decirte que eres lo más importante, que tienen que estar juntos y un largo etcétera que te hará pensar que dejarlo es un error… Y el ciclo vuelve a empezar.

 

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A QUIÉN SE LO HACEN

Cualquier persona podría ser víctima de esto, pero es más frecuente en personas de baja autoestima, codependientes y que no tienen la sana costumbre de cuestionarse las cosas. Podríamos decir que practicar el gaslighting es una herramienta más utilizada por los hombres, pero también muchas mujeres lo usan y cuidado, que no solamente se da en relaciones de pareja; podemos encontrarlo entre padres e hijos, entre amigos, en la chamba y últimamente hasta en la política.

Si tu pareja tiene actos para hacerte dependiente, incluyendo aislarte de tus amigos y familia, quitarte los medios necesarios para tu independencia, regular tu comportamiento cotidiano o ya de plano te amenaza y hasta te asusta, pero te hace pensar que el que está mal eres tú, estás siendo víctima de gaslighting

Otras señales de que estás en una relación así:

  • Sientes que estás teniendo fallas de memoria cuando nunca te había pasado
  • Todo el día te preguntas si estás exagerando
  • Cuando estás con tu pareja te da miedo equivocarte o fallar y si lo haces te sientes el más estúpido del mundo
  • Frecuentemente el otro te hace sentir que estás mal, que te equivocas o que vives confundido; una pareja normal te ayudaría a superarlo si fuera real; el manipulador solo te critica
  • Le dices mentiras a tus papás, mejor amigo, hermano y todas las personas cercanas para justificar los temas con tu pareja… y eso si todavía les hablas
  • Piensas que no eres suficiente para nadie en ningún aspecto
  • Nata te causa felicidad o emoción
  • Las demás personas te dicen que lo que está mal es estar en una relación con un manipulador, pero tú de inmediato piensas que te están mintiendo o decides no creerles
  • Te cuesta muchísimo trabajo tomar una decisión de lo más sencilla
  • Sabes que algo está mal pero no puedes decir exactamente qué

 

CÓMO SALVARTE

Salir de una relación así no resulta sencillo, especialmente porque ahora ya no te cuestionas nada y crees firmemente en tu incapacidad. Pero si ya llegaste hasta acá e identificas que estás padeciendo esto, ya diste el primer paso, ahora sigue estos:

1. Apóyate en personas que te pueden ayudar a decirte si de verdad estás tan mal o todo es un espejismo. Si esto lo puedes hacer con un profesional de la salud mental, mejor.

2. Prepárate para dejar ir, parte de lo que te tiene ahí es que sientes que solo esa persona te va a amar y que eres incapaz de despertar el interés de otra persona. Es verdad que vas a perder esa relación, ¡pero es bueno! Así, si trabajas para fortalecer tu autoestima, puedes aspirar a tener relaciones normales y sanas.

3. Empieza a tomar pequeñas decisiones. Al manipulador no le va a gustar que te liberes, así que de nada sirve que actúes pensando en cómo evitarás darle gusto o que no se enoje. Ya sabes, si de todos modos sabes que te a va criticar, lo mejor es que empieces a hacer lo que a ti te haga bien.

No vas a poder salir de esto a menos que agarres toda la fuerza que te queda y le pidas a alguien que te saque de ahí o te ayude a salir. Y después vas a necesitar muchísimo trabajo para superarlo y recuperar tu autoestima, pero no desesperes, siempre hay luz al final del túnel y no, nadie te la va a apagar sin que te des cuenta. 

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